Hábitos




Una buena amiga me comentó hace tiempo que estaba intentando abandonar el hábito de fumar cigarrillos, al cabo de unos meses volvimos a coincidir y le pregunté si había logrado por fin dejar de fumar, me dijo que si, después hizo una pausa y se quedó pensando un instante... Pero sabes -me dijo- me he dado cuenta de que sigo siendo una adicta, ahora me paso el día comiendo chocolate, solo he substituido un hábito por otro.

Esta anécdota me ha recordado una frase de Yogui Bhajan que cito textualmente:

"Cuarenta días cambian un hábito. Noventa días colocan el nuevo hábito en el subconsciente. Ciento veinte días fijan el hábito en el subconsciente de forma que de ahora en adelante será un patrón automático. Mil días te hacen un maestro."

Que pensáis al respecto?


Hua Hu Ching


Todo momento es frágil y huidizo.

Por hermosos que sean, no pueden conservarse los momentos del pasado.

Por gozosos que sean, no pueden guardarse los momentos del presente.

Por deseables que sean, no pueden atraparse los momentos del futuro.

Pero la mente se desespera por fijar el río en un lugar:

poseída por las ideas del pasado, preocupada por las

imágenes del futuro pasa por alto la simple verdad del momento.

Quien pueda disolver su mente descubrirá de repente el Tao a sus pies, y tendrá la claridad a la mano.

Lao Tse



Se inútil y goza



Lao Tse iba viajando con sus discípulos y llegaron a un bosque donde cientos de leñadores estaban
talando arboles.
El bosque entero había sido talado excepto un enorme árbol con cientos de ramas. Era tan grande que diez mil personas se podían sentar bajo su sombra.
Lao Tse les pidió a sus discípulos que fueran a preguntar porque ese árbol no había sido talado.

Fueron y preguntaron a los leñadores, quienes respondieron: Este árbol es completamente inútil. No se puede hacer nada con él porque cada rama tiene muchos nudos, ninguna es recta. No se le puede usar como combustible porque el humo que produce es dañino para los ojos. Es un árbol completamente inútil, por eso no lo hemos cortado.”

Los discípulos volvieron y se lo contaron al maestro.
El se rió y les dijo: “Sed como este árbol, si sois útiles os cortarán y os convertirán en muebles de alguna casa. Si sois hermosos seréis vendidos en el mercado, os convertirán en objetos. Sed como este árbol, completamente inútiles y entonces creceréis grandes y vastos y miles de personas encontrarán sombra bajo vosotros.

Lao Tse tenía una lógica especial. El dice: Sé el último.
Muévete en el mundo como si no estuvieras. No compitas,
no trates de probar que eres digno, no es necesario.
Sé inútil y goza.
Que opináis vosotros de esto?



Alegrate sin razón alguna



Acepta la vida tal como es.

Aceptándola los deseos desaparecen, las tensiones y el descontento desaparecen.

Aceptando, uno empieza a sentirse alegre sin razón alguna.

Cuando la alegría tiene una razón, no dura mucho. Cuando no tiene razón alguna, dura para siempre.


Pasión



¿Qué entendemos por pasión? Tal vez esta sea la metáfora más olvidada de nuestro quehacer actual. Trabajamos sin conciencia de la banalidad detrás de las acciones humanas y nos dejamos exprimir por las imposiciones de esta dogmática sociedad moderna.

Estudiamos porque nos dicen “tienes que llegar a ser alguien en la vida”, “esta o aquella otra profesión te va a dar mayor estatus” entre otras muchas afirmaciones prejuiciosas, mientras la pasión duerme en una caverna abismal y tétrica sin posibilidades de ascender gloriosa a los niveles más puros de la conciencia.

Pasión es ardor, es entusiasmo, es exaltación por la vivencia presente y admiración perpetua por el instante que se despliega portentoso en cada experiencia. Pasión es ir más allá de los cinco sentidos hasta toparse con el ir y devenir de las cosas sin oponer resistencia a la propia sincronía de la naturaleza, la cual líricamente se abre a sí misma sin limitación alguna y se expande o contrae según el momento oportuno. Pasión es la máxima entrega del ser hacia una obra en donde sus sentimientos más profundos se transforman hasta crear un lazo inseparable con el mundo y con el otro.

Pasión es vivir. Pasión es sentir. Pasión es dejarse ir a través de los pilares que conforman los cimientos de la inconsciencia. Pasión es convertirse en niño, juguetear con la vida. Pasión es amor. Pasión es romance. Pasión es poesía. Pasión es música. Y mientras la vida transcurre según los umbrales de las ecuaciones poéticas del porvenir, la pasión inexorable clama por brotar hacia la superficie vehemente e impetuosa para traspasar los barrotes de los calabozos indolentes.


Quien eres tu?

Némesis, la diosa de la venganza, hizo que Narciso se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas y se ahogó. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso.

¿Quién eres tú?

Podrías responder, "Yo soy yo, yo mismo", y podrías comenzar a relatar la historia de ese 'yo' que crees ser: su nombre, su edad, sus éxitos y fracasos, sus planes para el futuro, su búsqueda espiritual, su desafiante camino, y así sucesivamente...

Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿acaso hay dos tú?.  Un ser y algo más que está consciente de ese ser? 

Si pudieras objetivarte a ti mismo de ese modo, hablar acerca de ti como una historia y como una imagen que siempre cambia, quién o qué reconocería esa objetivación? 
¿Quién es quien cuenta la historia de 'yo y mi vida'? ¿Quién es el que ama la vida, quién la teme, quién la desea, quién la rechaza? ¿Podrías estar separado de la vida en primer lugar?

Esta enseñanza no es un nuevo sistema de creencias que el 'yo' pueda añadir a sí mismo, ni la eliminación de todas las creencias e historias (¡esta es la historia más grande de todas!), más bien se trata de una investigación profunda acerca de la realidad del mismo 'yo' que cree o no en su propia realidad. No se trata de algún estado, puesto que todos los estados van y vienen, no se trata tampoco de generar algún tipo de experiencia en particular, porque toda experiencia está supeditada al tiempo, es más bien una base natural, omnipresente, en donde ocurren todos los estados y las experiencias pasajeras; Eso que eres, y que jamás podrías dejar de ser.

Jeff Foster